La ruta puede comenzarse desde cualquiera de los lugares indicados en el mapa. Aquí queremos recomendar un orden de visita en el que además indicaremos los transportes más adecuados.
1. Palacio de Holyrood
Para comenzar a descubrir los misterios de Edimburgo, que mejor manera que alejarse de las transitadas calles de la ciudad escocesa hasta las afueras, concretamente en el Palacio de Holyrood.
Holyrood fue fundado como un monasterio por David I en el año 1128, convertido en palacio en el siglo XV. El edificio se caracteriza por sus abundantes pasadizos secretos, túneles y sótanos. Se trata de la residencia de los Reyes de Escocia desde el siglo XV.
En este palacio David Rizzio, secretario de María de Escocia, fue asesinado por el marido de la reina, Lord Darnley, por lo celos que sentía hacia Rizzio. Fue apuñalado casi sesenta veces. Los huéspedes afirman tener dolores de cabeza en el cuarto donde murió Rizzio y en los ochenta un vigilante de seguridad sentía que la temperatura bajaba bruscamente y se escuchaban misteriosos pasos.
2. Mary King’s Close
La capital escocesa esconde en el subsuelo uno de sus mayores secretos. Allí permanece una ciudad de calles medievales con sus viviendas, comercios y cavernas que fue tapiada en 1645 para evitar la expansión de la terrible peste bubónica. Tantas eran las víctimas diarias que los cadáveres eran enterrados en fosas comunes y tapados con una simple manta, ya que la madera para fabricar ataúdes se había acabado.
Mary King’s fue una calle muy castigada por la plaga, seguramente debido a su pobreza. Pronto comenzó a aumentar en ella el número enfermos con horribles manchas negras en la piel y el cuerpo cubierto por dolorosas llagas. Ante esto las autoridades adoptaron una terrible decisión: encerrar todo el vecindario de Mary King entre altos muros condenando a todo un barrio a morir.
La leyenda cuenta que habitan los espíritus de las víctimas de la peste y entre ellos, el de Annie, una niña que según se dice se ha aparecido a los visitantes en alguna ocasión para que jueguen con ella.
3. Castillo de Edimburgo
Este castillo fue hace siglos escenario de muchas tragedias y muertes. Fue construido en el siglo XII como residencia real de David I, príncipe de Escocia.
Hace varios siglos se descubrieron los pasadizos subterráneos de Edimburgo, uno de ellos iba desde el Castillo hasta la Royal Mile, calle principal de la ciudad. Al encontrar esta ciudad subterránea, un gaitero fue enviado para explorar los túneles. Éste fue enviado para que tocara constantemente su instrumento, de manera que siempre se supiera dónde se encontraba. De repente, cuando el músico se encontraba por la Royal Mile, la gaita dejó de sonar. Un grupo de rescate fue a buscarlo pero lo único que encontraron fueron los restos de la gaita rota.
Hoy en día los ciudadanos de Edimburgo aseguran oír en alguna ocasión la música de la gaita por la calle de Royal Mile.
4. West Bow Street
En esta antigua calle se encuentra la casa donde residió Thomas el Rimador. Escribió una novela en verso titulada Sir Tristán, pero era realmente conocido por sus profecías. Conociendo la fama de Thomas, un noble llamado Lord March le pidió que dijera lo que ocurriría al día siguiente. El visionario respondió que "antes del mediodía caería sobre Escocia la mayor tormenta de muchos años”. A la mañana siguiente el cielo estaba despejado y, cuando el noble fue a burlarse de Thomas, un mensajero anunció que el rey acababa de morir en un accidente con su caballo. Thomas el Rimador respondió: “Esta es la tormenta que anuncié, y eso resultará ser para Escocia”.
Con los años se tejió una leyenda sobre Thomas el Rimador. Se dice que éste conoció a la reina del País de las Hadas, quien se lo llevó a su reino subterráneo donde estuvo durante siete años.
5. Maggie Dickson y The Last Drop
La horca de la ciudad estaba situada en la calle Grassmarket, donde todavía pueden verse sus marcas, muy cerca del cementerio municipal. Una curiosa historia sobre esta horca es la de Maggie Dicksons, una mujer que fue condenada por haberse quedado embarazada sin estar casada. Tras ser ejecutada, mientras llevaban el ataúd al cementerio, quienes estaban presentes sintieron como estaban pegando golpes desde dentro. De repente, el cuerpo de Maggie Dickson se levantó. Ésta fue puesta en libertad y en esa misma plaza un bar se puso el nombre de la desde entonces conocida Dickson. El bar estaba situado en el mismo edificio de su casa. Tras esta anécdota, Maggie Dickson se asomaba por la ventana de su casa cada vez que alguien era ahorcado y gritaba: “Tranquilo, no será para tanto, ¡yo sobreviví!”
En esta misma calle, justo delante de la horca, se encuentra el pub The Last Drop (la última gota). En este bar se llevaban a los condenados para tomar su última comida y antes de salir, se les daba un último trago de alcohol, conocido como “una pa’l camino”.
6. Cementerio de Greyfriars
Llegamos a uno de los puntos más escalofriantes y terroríficos de Edimburgo. Se trata del cementerio más siniestro de la ciudad. Inicialmente fue una prisión donde murieron cientos de condenados. El lugar tiene un pasado oscuro que sigue en el presente. Por las noches es posible escuchar los lamentos de los fantasmas de los prisioneros. El hecho más escalofriante son los testimonios sobre el fantasma de Mackenzie, un abogado que en el siglo XVII torturó a una serie de prisioneros en el mismo lugar donde se encuentra el cementerio.
Hace pocos años, un señor intentó aprovecharse de la leyenda del sanguinario Mackenzie organizando visitas guiadas por el cementerio, hasta que un hecho horripilante le obligó a acabar con las visitas: dos policías, en su turno nocturno, escucharon sonidos en el cementerio. Al acercarse vieron a dos jóvenes en trance haciendo prácticas sexuales con la calavera de Mackenzie. Desde entonces, el lugar está cerrado de noche y el pabellón donde los prisioneros eran torturados está permanentemente clausurado.
7. Burke y Hare
La historia de estos dos escoceses es verdaderamente horrible. Estos dos amigos son conocidos por una serie de asesinatos cometidos en la ciudad en el siglo XIX.
Debido a la escasez de cadáveres para las investigaciones médicas, estos dos compañeros iniciaron un curioso negocio. Burke y Hare mataron a quince personas para venderlas a la Universidad de Medicina y así conseguir dinero. Sus víctimas eran asesinadas mediante la técnica conocida como Burking (en honor a Burke). Con este método aplastaban el torso de las personas causándoles así una muerte rápida y limpia.
BIBLIOGRAFÍA
http://www.viajes.net/blog/2009/09/16/edimburgo-cementerios-y-leyendas/
http://www.meridiano180.com/edimburgo-leyendas-y-otros-cuentos/
http://www.hechizos.us/profecias/magos-y-mujeres-sabias.html
http://tierra-leyendas.blogspot.com/2010/01/el-castillo-de-edimburgo.html
http://sobreleyendas.com/2007/12/15/marys-king-close-el-lado-oculto-de-edimburgo/
http://www.recorcholis.net/blog/el-terrible-sercreto-de-la-ciudad-subterrnea-de-edimburgo.html

Es perfecto!
ResponderEliminarEstabamos preparando un viaje con los amigos y queriamos hacer algo diferente! gracias por la informacion!